Ilustración para articulo de Somos Pausers.
Entregar una pantalla para frenar un berrinche genera un alivio inmediato en los padres, pero ficticio. En una época atravesada por la sobreexigencia laboral y la hiperconectividad, la pantalla surge como un atajo que anestesia la demanda del momento, pero lejos de resolverla, solo la posterga y la amplifica. La crianza implica tiempo, limites y presencia activa: cosas que ningún dispositivo puede remplazar.

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